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El Greco

Domenikos Teokopoulos “El Greco”


Nacido en creta, grecia, pero sin duda un gran español.

Doménikos Theotokópoulos, en griego (Candía, 1541 – Toledo, 1614), conocido como el Greco («el griego»), fue un pintor del final del Renacimiento que desarrolló un estilo muy personal en sus obras de madurez.



Hasta los 26 años vivió en Creta, donde fue un apreciado maestro de iconos en el estilo posbizantino vigente en la isla. Después residió diez años en Italia, donde se transformó en un pintor renacentista, primero en Venecia, asumiendo plenamente el estilo de Tiziano y Tintoretto, y después en Roma, estudiando el manierismo de Miguel Ángel. En 1577 se estableció en Toledo (España), donde vivió y trabajó el resto de su vida.



Su formación pictórica fue compleja, obtenida en tres focos culturales muy distintos: su primera formación bizantina fue la causante de importantes aspectos de su estilo que florecieron en su madurez; la segunda la obtuvo en Venecia de los pintores del alto renacimiento, especialmente de Tiziano, aprendiendo la pintura al óleo y su gama de colores —él siempre se consideró parte de la escuela veneciana—; por último, su estancia en Roma le permitió conocer la obra de Miguel Ángel y el manierismo, que se convirtió en su estilo vital, interpretado de una forma autónoma.[2]



Su obra la componen grandes lienzos para retablos de iglesias, numerosos cuadros de devoción para instituciones religiosas -en los que a menudo participó su taller- y un grupo de retratos considerados del máximo nivel. En sus primeras obras maestras españolas se aprecia la influencia de sus maestros italianos. Sin embargo, pronto evolucionó hacia un estilo personal caracterizado por sus figuras manieristas extraordinariamente alargadas con iluminación propia, delgadas, fantasmales, muy expresivas, en ambientes indefinidos y una gama de colores buscando los contrastes. Este estilo se identificó con el espíritu de la Contrarreforma y se fue extremando en sus últimos años.



Actualmente está considerado uno de los artistas más grandes de la civilización occidental. Esta alta consideración es reciente y se ha ido formando en los últimos cien años, cambiando la apreciación sobre su pintura formada en los dos siglos y medio que siguieron a su muerte, en que llegó a considerarse un pintor excéntrico y marginal en la historia del arte.[3]



Doménikos Theotokópoulos nació en 1541 en Candía (actual Heraclión) en la isla de Creta,[4] que entonces era posesión de la República de Venecia. Su padre, Geórgios Theotokópoulos, era comerciante y recaudador de impuestos y su hermano mayor, Manoússos Theotokópoulos, también era comerciante.[5]



Doménikos estudió pintura en su isla natal, convirtiéndose en pintor de iconos en el estilo posbizantino vigente en Creta en aquellos tiempos. A los veintidós años, era descrito en un documento como "maestro Domenigo", lo que significa que ya desempeñaba oficialmente la profesión de pintor.[6] En junio de 1566, firmó como testigo en un contrato con el nombre Maestro Menégos Theotokópoulos, pintor (µa?st??? ???e??? Te?t???p????? s?????f??). Menegos era la forma dialectal veneciana de Doménicos.[7]



El estilo posbizantino era una continuación de la pintura tradicional, ortodoxa y griega, de iconos desde la Edad Media. Eran cuadros de devoción que seguían reglas fijas. Sus personajes se copiaban de modelos artificiales muy establecidos, que no eran en absoluto naturales ni penetraban en análisis sicológicos, con el oro como fondo de los cuadros. Estos iconos no estaban influenciados por el nuevo naturalismo del Renacimiento.[8]



A los 26 años aún residía en Candía, y sus obras debían ser muy estimadas. En diciembre de 1566, el Greco pidió permiso a las autoridades venecianas para vender una «tabla de la Pasión de Cristo ejecutada sobre fondo de oro» en una subasta. Este icono bizantino del joven Doménikos fue vendido por el precio de 70 ducados de oro, igual valor que una obra de Tiziano o Tintoretto de la misma época.[9]



De los trabajos de esta época es la Muerte de la Virgen, conservada en la Iglesia de la Dormición, en Siros.



Unos historiadores aceptan que su religión era la ortodoxa,[10] aunque otros estudiosos creen que formaba parte de la minoría católica cretense o que se convirtió al catolicismo romano antes de abandonar la isla.[11]



Venecia

Debió trasladarse a Venecia alrededor de 1567. Como ciudadano veneciano era natural que el joven artista continuara su formación en esa ciudad. Venecia, en aquel tiempo, era el mayor centro artístico de Italia. Allí trabajaba intensamente el genio supremo de Tiziano apurando sus últimos años de vida en medio de un reconocimiento universal.[12] También Tintoretto, Paolo Veronese y Jacopo Bassano trabajaban en la ciudad y parece que el Greco estudió la obra de todos ellos.[13]



La brillante y colorista pintura veneciana debió producir un fuerte impacto en el joven pintor, formado hasta entonces en la técnica artesana y rutinaria de Creta.[14] El Greco no hizo como otros artistas cretenses que se habían trasladado a Venecia, los madoneros, pintando al estilo bizantino con elementos italianos. Desde el principio asumió y pintó con el nuevo lenguaje pictórico aprendido en Venecia, convirtiéndose en un pintor veneciano. Posiblemente pudo aprender en el taller de Tiziano los secretos de la pintura veneciana, tan diferentes de la bizantina: los fondos arquitectónicos que dan profundidad a las composiciones, el dibujo, el color naturalista y la forma de iluminar procedente de focos determinados.[15]



Entre las obras más conocidas de su periodo veneciano se encuentra la Curación del nacido ciego (Gemäldegalerie, Dresde), en la que se percibe la influencia de Tiziano en el tratamiento del color y la de Tintoretto en la composición de figuras y la utilización del espacio.



Roma

Luego, el pintor se encaminó a Roma. En su camino debió detenerse en Parma a conocer la obra de Correggio, pues sus comentarios elogiosos hacia este pintor (lo llamó «figura única de la pintura») demuestran un conocimiento directo de su arte.[16]



Su llegada a Roma está documentada en una carta de presentación del miniaturista Giulio Clovio al cardenal Alejandro Farnesio, fechada el 16 de noviembre de 1570, donde le solicitaba que acogiese al pintor en su palacio por poco tiempo hasta que encontrase otro acomodo. Así comenzaba esta carta: «Ha llegado a Roma un joven candiota, discípulo de Tiziano, que a mi juicio figura entre los excelentes de la pintura».[17] Los historiadores parecen aceptar que el término "discípulo de Tiziano" no significa que estuvo en su taller sino que era admirador de su pintura.



A través del bibliotecario del cardenal, el erudito Fulvio Orsini, entró en contacto con la élite intelectual de la ciudad. Orsini llegó a poseer siete pinturas del artista (Vista del Monte Sinaí y un retrato de Clovio están entre ellas).[18]



El Greco fue expulsado del Palacio Farnesio por el mayordomo del cardenal. La única información conocida de este incidente es una carta del Greco enviada a Alejandro Farnesio el 6 de julio de 1572, denunciando la falsedad de las acusaciones realizadas contra él. En esa carta decía: en modo alguno merecía sin culpa mía ser luego expulsado y arrojado de esta suerte.[19] El 18 de septiembre de ese mismo año, pagó sus cuotas a la Academia de San Lucas como pintor de miniaturas.[20] Al final de ese año, el Greco abrió su propio taller y contrató como ayudantes a los pintores Lattanzio Bonastri de Lucignano y Francisco Preboste. Este último trabajó con él hasta los últimos años de su vida.[21]



Cuando el Greco vivió en Roma, Miguel Ángel y Rafael habían muerto, pero su enorme influencia seguía vigente. La herencia de estos grandes maestros dominaba el escenario artístico de Roma.[22] Los pintores romanos de la década de 1550 habían establecido un estilo llamado manierismo pleno o maniera basado en las obras de Rafael y Miguel Ángel, donde las figuras se fueron exagerando y complicando hasta convertirse en artificiales, buscando un virtuosismo preciosista. Por otro lado, las reformas de la doctrina y de las prácticas católicas iniciadas en el Concilio de Trento empezaban a condicionar el arte religioso.[

Julio Mancini escribió años después, hacia 1621, en Sus Consideraciones, entre otras muchas biografías, la del Greco, siendo la primera que se escribió sobre él. Escribió Mancini que «el pintor era llamado comúnmente Il Greco (El Griego), que había trabajado con Tiziano en Venecia y que cuando llegó a Roma sus obras eran muy admiradas y alguna se confundía con las pintadas por el maestro veneciano. Contó también que se estaba pensando cubrir algunas figuras desnudas del Juicio Final de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina que el papa Pío V consideraba indecentes, y prorrumpió (el Greco) en decir que si se echase por tierra toda la obra, él podría hacerla con honestidad y decencia y no inferior a ésta en buena ejecución pictórica... Indignados todos los pintores y los amantes de la pintura, le fue necesario marchar a España...». El estudioso De Salas refiriéndose a este comentario del Greco resalta la enorme manifestación de orgullo que supuso considerarse al mismo nivel que Miguel Ángel, que en esa época era el artista más encumbrado del arte.[25] Para comprender esta manifestación hay que señalar que existían en Italia dos escuelas con criterios muy diferentes: la de los seguidores de Miguel Ángel propugnaba la primacía del dibujo en el cuadro; y la veneciana de Tiziano señalaba la superioridad del color. Esta última era defendida por el Greco.[26]



Esta opinión contraria sobre Miguel Ángel es engañosa, pues la estética del Greco estaba profundamente influida por el pensamiento artístico miguelangelesco, dominado por un aspecto capital: la primacía de la imaginación sobre la imitación en la creación artística. En los escritos del Greco, se ve que compartía plenamente la creencia en un arte artificial y los criterios manieristas de la belleza.[27]



Actualmente, su apodo italiano Il Greco se ha transformado y es conocido universalmente como el Greco, cambiándose el artículo italiano Il por el español El, combinando una palabra española con una italiana. Sin embargo, sus cuadros siempre los firmó en griego, normalmente con su nombre completo Domenikos Theotokopoulos.[28]



El periodo italiano se considera como un tiempo de estudio y preparación, pues su genialidad no surgió hasta sus primeras obras de Toledo en 1577. En Italia, no recibió ningún encargo de importancia, ya que era extranjero, y Roma estaba dominada por pintores como Federico Zuccaro, Scipione Pulzone y Girolamo Sicciolante, de menor calidad artística pero más conocidos y mejor situados. En Venecia fue mucho más difícil, porque los tres grandes de la pintura veneciana, Tiziano, Tintoretto y Veronés, estaban en su apogeo.[29]



Entre las principales obras de su período romano se encuentran: la Purificación del Templo; varios retratos -como el Retrato de Giulio Clovio (1570-1575, Nápoles) o del gobernador de Malta Vincentio Anastagi (h. 1575, Nueva York, Colección Frick)-; también ejecutó una serie de obras profundamente marcadas por su aprendizaje veneciano,[30] como El soplón (h. 1570, Nápoles, Museo de Capodimonte) y la Anunciación (h. 1575, Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza).



No se sabe cuánto tiempo más permaneció en Roma. Algunos estudiosos defienden una segunda estancia en Venecia (h. 1575–1576), antes de marchar a España.[31]



En España

Llegada a Toledo y primeras obras maestras

En esa época el Monasterio de El Escorial, cerca de Madrid, estaba concluyéndose, y Felipe II había invitado al mundo artístico de Italia a que fuera a decorarlo. A través de Clovio y Orsini, el Greco conoció a Benito Arias Montano, humanista español y delegado de Felipe II, al clérigo Pedro Chacón y a Luis de Castilla, hijo natural de Diego de Castilla, deán de la Catedral de Toledo.[32] La amistad del Greco con Castilla le aseguraría sus primeros encargos importantes en Toledo.



En 1576 el artista abandonó la ciudad romana y estuvo primero en Madrid, y luego llegó a Toledo en la primavera o quizá en julio de 1577. Fue en esta ciudad donde vivió produciendo sus obras de madurez.[33] Por aquella época, Toledo era la capital religiosa de España y una de las ciudades más grandes de Europa. En 1571 la población de la ciudad era de unos 62.000 habitantes.[34]



Los primeros encargos importantes en Toledo le llegaron de inmediato: el retablo mayor y dos laterales para la iglesia de Santo Domingo el Antiguo de Toledo. A estos retablos pertenecen La Asunción de la Virgen (Art Institute de Chicago) y La Trinidad (Museo del Prado). También le contrataron simultáneamente El expolio, para la sacristía de la Catedral.[35]



En la Asunción, basada en la composición de la Asunción de Tiziano (Iglesia de Santa María dei Frari, Venecia), aparece el estilo personal del pintor, pero el planteamiento es plenamente italiano. También hay referencias al estilo escultural de Miguel Ángel en La Trinidad, de tintes renacentistas italianos y un marcado estilo manierista. Las figuras son alargadas y dinámicas, dispuestas en zigzag. Sorprende el tratamiento anatómico y humano a figuras de carácter divino, como Cristo o los ángeles. Los colores son ácidos, incandescentes y mórbidos y, junto con un juego de luces en contraste, dotan a la obra de un aire místico y dinámico. El giro hacia un estilo personal, diferenciándose de sus maestros, comienza a surgir en su trabajo, utilizando colores menos convencionales, agrupamientos más heterodoxos de personajes y proporciones anatómicas únicas.





Detalle de El Martirio de san Mauricio (1580-82). Encargado por Felipe II para el Monasterio de El Escorial, el cuadro no gustó al monarca.Estas obras establecerían la reputación del pintor en Toledo y le dieron gran prestigio.[20] Tuvo desde el principio la confianza de Diego de Castilla, así como clérigos e intelectuales de Toledo que reconocieron su valía. Pero en cambio, sus relaciones comerciales con sus clientes fueron desde el inicio complicadas a causa del pleito sobre el valor de El expolio, pues el cabildo de la catedral lo valoró en mucho menos de lo que pretendía el pintor

El Greco no planeaba establecerse en Toledo, pues su objetivo era obtener el favor de Felipe II y hacer carrera en la corte.[37] De hecho, consiguió dos importantes encargos del monarca: Alegoría de la Liga Santa (también conocido como la Adoración del nombre de Jesús o Sueño de Felipe II) y El martirio de San Mauricio y la legión tebana (1578-1582), ambos aún hoy en el monasterio del Escorial. En la Alegoría mostró su capacidad para combinar complejas iconografías políticas con motivos ortodoxos medievales. Ninguna de estas dos obras gustó al Rey, por lo que no le hizo más encargos.[38] Según escribió fray José de Sigüenza, testigo de los hechos, el cuadro de San Mauricio y sus soldados...no le contentó a Su Majestad.[39]



Madurez

Faltándole el favor real, el Greco decidió permanecer en Toledo, donde había sido recibido en 1577 como un gran pintor.[40]



En 1578 nació su único hijo, Jorge Manuel. La madre era Jerónima de las Cuevas, con la que no se llegó a casar y que se cree fue retratada en el cuadro La dama de armiño.[41]



El 10 de septiembre de 1585 arrendó tres habitaciones en un palacio del Marqués de Villena, que estaba subdividido en apartamentos.[42] Allí residió, salvo el periodo entre 1590 y 1604, el resto de su vida.[43]



En 1585 está documentada la presencia de su ayudante en el periodo romano, el pintor italiano Francisco Preboste, y había establecido un taller capaz de producir retablos completos, es decir, pinturas, escultura policromada y marcos arquitectónicos de madera dorada.[44]



El 12 de marzo de 1586 obtuvo el encargo de El entierro del conde de Orgaz, hoy su obra más conocida.[45] El cuadro, realizado para la iglesia de Santo Tomé en Toledo, se encuentra todavía en su lugar. Muestra el sepelio de un noble toledano en 1323, que según una leyenda local fue enterrado por los santos Esteban y Agustín. El pintor representó en la comitiva de forma anacrónica a personajes locales de su tiempo, incluyendo también a su hijo. En la parte superior, el alma del muerto asciende al cielo, densamente poblado de ángeles y de santos. El entierro del conde de Orgaz muestra ya su característica elongación longitudinal de las figuras, así como el horror vacui (miedo al vacío), aspectos que se harían cada vez más acusados a medida que el Greco envejecía. Estos rasgos provenían del manierismo, y persistieron en el trabajo del Greco aunque habían sido abandonados por la pintura internacional algunos años antes.



También el pago de este cuadro motivó otro pleito: el precio en que fue tasado, 1.200 ducados, pareció excesivo al párroco de Santo Tomé, que solicitó una segunda tasación estableciéndose en 1.600 ducados. El párroco solicitó entonces que no se tuviera en cuenta esta segunda tasación, aceptando el Greco cobrar sólo 1.200 ducados. Los litigios sobre el precio de sus obras importantes fueron una característica constante en la vida profesional del Greco y han dado lugar a numerosas teorías para explicarlo.[46]



El periodo de su vida entre 1588 y 1595 está poco documentado.[47] A partir de 1580 pintó temas religiosos, entre los que destacan sus lienzos sobre santos: San Juan Evangelista y San Francisco (h. 1590-1595, Madrid, colección particular), Las lágrimas de san Pedro, La Sagrada familia (1595, Toledo, Hospital Tavera), San Andrés y San Francisco (1595, Madrid, Museo del Prado) y San Jerónimo (principios del siglo XVII, Madrid, colección particular). También realizó retratos como El caballero de la mano en el pecho (1585, Madrid, Museo del Prado).



Último periodo

Desde 1596 se produjo un gran aumento de encargos que se mantuvo hasta su muerte. Las razones son varias: la reputación alcanzada por el artista en los años anteriores, el prestigio y amistad con un grupo de mecenas locales que le proporcionaron con regularidad encargos importantes y también, desde 1600, la participación en el taller de su hijo Jorge Manuel, que consiguió encargos en los pueblos cercanos a Toledo.[49] La última década del siglo XVI fue un periodo crucial en su arte pues en él se desarrolló su estilo tardío.[50]



Aunque le habían fallado los mecenas que inicialmente buscó, el rey Felipe II y la Catedral, que le hubiesen proporcionado un cargo seguro y lucrativo, al final encontró sus mecenas en un grupo de hombres de iglesia cuyo objetivo era propagar la doctrina de la Contrarreforma, pues la carrera del Greco coincidió con el momento de la reafirmación católica contra el protestantismo propiciada por el Concilio de Trento, siendo el centro oficial del catolicismo español la Archidiócesis de Toledo. Así, el Greco ilustró las ideas de la Contrarreforma, como se comprueba en su repertorio de temas: representaciones de santos, tal como defendía la Iglesia como intercesores de los hombres ante Cristo; penitentes que remarcaban el valor de la confesión que rechazaban los protestantes; la glorificación de la Virgen María, igualmente puesta en entredicho por los protestantes; por el mismo motivo se resaltaban los cuadros sobre la Sagrada Familia. El Greco fue un artista que sirvió a los ideales de la Contrarreforma mediante el diseño de retablos que exponían y resaltaban las principales devociones católicas.[51]



La fama del pintor atrajo a muchos clientes que solicitaban réplicas de sus obras más conocidas. Estas copias realizadas en grandes cantidades por su taller, hoy todavía crean confusión en su catálogo de obras auténticas.[51]



En 1596 firmó el primer encargo importante de este periodo, el retablo para la iglesia de un seminario agustino de Madrid, el Colegio de doña María de Aragón, pagado con fondos que esta señora especificó en su testamento.[49] En 1597 se comprometió con otro importante trabajo, tres retablos para una capilla privada de Toledo dedicada a san José. A estos retablos pertenecen los cuadros San José con el Niño Jesús, San Martín y el mendigo y la Virgen con el Niño y las santas Inés y Martina.[49] Sus figuras son cada vez más alargadas y retorcidas, sus cuadros más estrechos y altos, su interpretación personalísima del manierismo alcanza su culminación.[

través de su hijo, en 1603 consiguió un nuevo contrato para realizar el retablo del Hospital de la Caridad de Illescas. Por razones desconocidas aceptó que la tasación final fuera realizada por tasadores nombrados por el Hospital. Estos fijaron un precio muy reducido de 2.410 ducados, lo que provocó un largo pleito que llegó hasta la Cancillería Real de Valladolid y al Nuncio papal de Madrid. El litigio terminó en 1607 y, aunque se hicieron tasaciones intermedias entorno de los 4.000 ducados, al final se pagó una cantidad similar a la establecida inicialmente. El varapalo de Illescas afectó gravemente a la economía del Greco, que tuvo que recurrir a un préstamo de 2.000 ducados de su amigo Gregorio de Angulo.[49]



A finales de 1607, el Greco se ofreció a terminar la capilla de Isabel de Oballe, que había quedado inconclusa por el fallecimiento del pintor Alessandro Semini. El artista, ya con 66 años, se comprometió sin gastos complementarios a corregir las proporciones del retablo y a sustituir una Visitación.[49] La Inmaculada Concepción para esta capilla es una de sus grandes obras tardías, los alargamientos y los retorcimientos nunca antes habían sido tan exagerados o tan violentos, la forma alargada del cuadro concuerda con las figuras que se elevan hacia el cielo, lejos de las formas naturales.[50]



Sus últimos retablos importantes incluyeron un retablo mayor y dos laterales para la capilla del Hospital Tavera, siendo contratado el 16 de noviembre de 1608 con un plazo de ejecución de cinco años.[52] El quinto sello del Apocalipsis, lienzo para uno de los retablos laterales, muestra el genio del Greco en sus últimos años.[50]



En agosto de 1612, el Greco y su hijo acordaron con las monjas de santo Domingo el Antiguo contar con una capilla para el enterramiento familiar. Para ella, el artista realizó La Adoración de los pastores.[52] Es una obra maestra en todos sus detalles: los dos pastores de la derecha son muy alargados, las figuras manifiestan el estupor y la adoración de forma conmovedora. La luz destaca dando a cada personaje importancia en la composición. Los colores nocturnos son brillantes y con fuertes contrastes entre el rojo anaranjado, el amarillo, el verde, azul y rosa.[50]



El 7 de abril de 1614 falleció con 73 años, siendo enterrado en Santo Domingo el Antiguo. Unos días después, Jorge Manuel realizó un primer inventario de los pocos bienes de su padre, incluyendo las obras terminadas y en ejecución que se hallaban en el taller. Posteriormente, con motivo de su segundo matrimonio en 1621, Jorge Manuel realizó un segundo inventario donde se incluyeron obras no registradas en el primero.[52] El panteón debió ser trasladado antes de 1619 a San Torcuato, debido a una disputa con las monjas de Santo Domingo, y fue destruido al demolerse la iglesia en el siglo XIX.[53]



Su vida, llena de orgullo e independencia, siempre tendió al afianzamiento de su particular y extraño estilo, evitando las imitaciones. Coleccionó volúmenes valiosos, que formaron una maravillosa biblioteca. Un contemporáneo lo definió como un "hombre de hábitos e ideas excéntricos, tremenda determinación, extraordinaria reticencia y extrema devoción". Por estas u otras características, fue una voz respetada y un hombre celebrado, convirtiéndose en un artista incuestionablemente español. Fray Hortensio Félix Paravicino, predicador y poeta del siglo XVII español, escribió de él, en un conocido soneto: "Creta le dio la vida, y los pinceles / Toledo mejor patria, donde empieza / a lograr con la muerte eternidades".[

Velazquez (Un Andaluz)

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez
Diego nació en la española ciudad de Sevilla en el año 1599, el 6 de junio, fue bautizado en la Iglesia de San Pedro (hoy día existe una placa en el lugar que conmemora el acontecimiento). De madre con orígenes sevillanos y quizá hidalgos, y de padre con orígenes portugueses, su talento afloró a una edad muy temprana, y a los diez años comienza un duro aprendizaje en el taller de Francisco de Herrera el Viejo, un conocido pintor en la Sevilla del XVII. Debido a desavenencias entre tutor y discípulo, este decidió marcharse al año, pasando a las manos de Francisco Pacheco, pintor de estilo manierista, autor del tratado El arte de la pintura (1649). Transcurrirían siete años (1617) hasta que, un joven Velázquez, con dieciocho años cumplidos, se instalase como pintor independiente, tras examinarse en el gremio de pintores de su ciudad natal. Es necesario aclarar la gran influencia que ejerció Pacheco sobre Velázquez, ya no sólo pictórica, como es de esperar de un aprendizaje, sino, en mayor grado, cultural y literaria, hecho que no se entiende sin saber que el maestro Pacheco era un gran conocedor, como buen hombre erudito de su época, de la literatura clásica.
Dos años más tarde de su reconocimiento como pintor, Velázquez decide casarse (1618) con la hija de su mentor, Juana de Pacheco, con quien tendría dos hijas. En consecuencia, a los diecinueve años, Velázquez ya era un pintor independiente y casado que se dedicaría, en los seis años siguientes (1618-1623) a elaborar encargos religiosos y a desarrollar el estilo tenebrista, influido por autores de renombre, como Caravaggio. La obra clave de esta época es El aguador de Sevilla (1620), en la que el claroscuro intencionado por el autor se muestra con una maestría excepcional. También es de destacar, dentro de esta época, La comida (1619), de un marcado acento naturalista.
Durante esta etapa de su vida, llevó a cabo una incesante vida sociocultural en Sevilla, participando de círculos culturales como, por ejemplo, el Círculo de las Artes, que, casualmente, estaba presidido, no de una manera rígida, sino más bien informal, por Pacheco, su maestro y suegro. También consiguió hacerse un sitio como pintor en la vida sevillana, dado el éxito de sus primeras obras, por lo que no tardaría en hacerse con un discípulo, Diego de Melgar, del que no se sabe mucho.
A consecuencia del cambio de reinado que había tenido lugar por aquellas fechas, en el que Felipe IV sucede a su padre, Felipe III, toda la corte real, que durante el reinado de Felipe III había estado inundada de nobles castellanos, cambia de fisonomía, surgiendo como principal figura real el Conde-Duque de Olivares, don Gaspar de Guzmán. Éste, oriundo de Andalucía, abogó por que la corte estuviera integrada mayoritariamente de andaluces. Considerando Diego de Velázquez que esta podría ser una oportunidad idónea para conseguir un puesto de pintor en la corte real madrileña, viajó a Madrid, de donde, tras una primera tentativa, regresó con las manos vacías. En este viaje conoció a Luis de Góngora, de quien haría el retrato años más tarde. Corría el año 1622.
Pacheco, su mentor y su suegro, quería a toda costa que Velázquez subiera de escalón, alcanzara el puesto de pintor del Rey, pues sabía que esto supondría su madurez en la rica vida artística de su discípulo. Esto haría que, en 1623, con la intercesión de Juan de Fonseca, uno de los andaluces en la corte de Felipe IV, Pacheco lograra del Conde-Duque de Olivares, una orden de presentación en Madrid para que Velázquez pintase al monarca. No cabe duda de que el retrato de Velázquez fue magistral, pues constituyó el aval que le aseguró la tan ansiada presencia indefinida en la corte real. Tras unas semanas de acomodación, trae a su mujer y a su hija (la otra había muerto un año antes), así como al servicio, a vivir a la capital, en una casa de la calle Concepción Jerónima.
Tras cuatro años, Felipe IV le nombra ujier de cámara, por lo que recibiría una mayor asignación.
Pero todavía estaría por llegar el hecho que marcó para siempre la vida artística del genial pintor: en 1628, Peter Paul Rubens, pintor de la escuela flamenca, visita Madrid y, de la mano de Velázquez, visitó el monasterio de El Escorial. En ese encuentro del pintor de renombre con el que habría de empezar, Rubens aconseja a Velázquez que visite Italia, que no se centre únicamente en el influejo español, y que indague en la pictórica renacentista, para poder dar un giro completo a su carrera. Quizás fuera también Rubens quien le aconsejara sobre la ejecución de Los Borrachos, obra que marcó un cambió de rumbo en la vida artística de Velázquez. Otras teorías afirman que también fue él quien intercedió ante el rey para que permitiera a Diego su viaje a Italia.
Partió del Puerto de Barcelona con un buen salario en sus bolsillos, acumulando su sueldo de los dos años siguientes a su partida, el 10 de agosto de 1629. Esto marcaría un antes y un después en la vida artística del pintor, pues no se concebía, en pleno siglo XVII, que un pintor no acudiera a Italia, como parte de su formación. Llegó a Génova el 23 de agosto de 1629, desde donde empezó una gira por los principales estados italianos hasta llegar a Roma, donde se alojaría, en un principio, en el Palacio Vaticano, bajo la protección del Cardenal Barberini, aunque, posteriormente quiso trasladarse a Villa Médicis, en una de las colinas romanas, desde donde tenía unas vistas maravillosas.Y donde pintaría sus famosas '"Vistas de la Villa Medicis",' considerados los dos primeros ejemplos de pintura "au plein air", por los pintores impresionistas, En uno de ellos, puede verse una copia de La Ariadna Dormida, que se conserva en el Museo del Prado, adquirida posteriormente, por el propio pintor. Allí entró en contacto directo con la Teoría y la Práctica del Arte Italiano, de su tiempo, y de su esplenderoso pasado.Y así, pudo medir su conocimiento anátomico, piedra de toque, de todo gran artista, realizando obras como 'La Fragua de Vulcano'. Seguramente bajo la influencia del Clasicismo temprano,con referencias a la estatuaria clásica, y un recuerdo de Guercinno. O la "Túnica De José", con Guido Reni como mención. Tras caer enfermo, decidió marcharse de Roma, para ir a Nápoles. Allí conoció a personalidades como la reina de Hungría María de Austria, a quien retrató (1630), o al gran estandarte de la pintura española en Italia, José de Ribera.
Es preciso decir que con el retrato de María de Austria culmina una etapa artística (1623-1631) que estaría marcada por la sencillez y la elegancia en su pintura.
En 1631, en su regreso a España, recibe el encargo de retratar al príncipe Baltasar Carlos, que había nacido durante su estancia en el extranjero. Quizás sea este encargo el que haga al mundo artístico ver el cambio que había experimentado la pintura de Velázquez, que ya no es tenebrista, ni influida como anteriormente: se iluminan los ambientes, se llena de modernidad las figuras y las escenas, y la libertad artística se hace más patente que nunca. El color se aviva, renace y surge intenso.
Algunas obras de esta etapa son los numerosos retratos ecuestres para el Palacio del Buen Retiro, así como otra de sus obras cumbres, Las Lanzas (o La Rendición de Breda) (1635). Para la Torre de Parada efectuó retratos de caza, como el del infante Fernando o el del príncipe Baltasar Carlos. También encontramos otros retratos de esta etapa como el de Felipe IV en castaño y plata, o el de Isabel de Francia, la reina consorte.
En 1633 se casa la hija de Velázquez, de nombre Francisca, con Juan Bautista Martínez del Mazo, pintor también. Un año después, su suegro le cedería su puesto de ujier de cámara, para asegurar el futuro económico de su hija. Velázquez, ocupará, nueve años tras su cesión, el puesto de Ayudante de Cámara, que supone los favores reales, dado que se convierte en una de las personas más próximas al monarca. Por otra parte, tras este nombramiento, se suceden una serie de desgracias en la corte y en las proximidades del monarca: caída del poder del valido del rey, el Conde-Duque de Olivares (que había sido protector suyo), la muerte de la reina Isabel en 1644, la muerte de su suegro y maestro Francisco Pacheco, el 27 de noviembre de ese mismo año, y la defunción del príncipe Baltasar Carlos, a los 17 años de edad.
Tras todos estos sucesos, Velázquez, consternado, decide irse en 1648, por segunda vez, a Italia, ya no como aprendiz, sino como embajador y artista español, ya que llevaba entre sus manos misiones oficiales también. Tras salir de Málaga, llega a Génova el 21 de enero de 1649. Otra vez realiza un recorrido por los principales estados italianos, aunque en dos etapas: la primera, que llega hasta Venecia, donde adquiere obras de Veronés y Tintoretto para el monarca español; y la segunda, que llega hasta Roma, tras pasar por Nápoles, donde se reencuentra con Ribera. En Roma retrata al pontífice Inocencio X, obra en la que, utilizando como medio el contraste de luces, consigue llenar de expresividad todo el cuadro. Hay teorías que adjudican la famosa Venus del Espejo a esta etapa en Italia. Y creen, ciertos autores, es, el retrato de su amante, y la madre de un hijo ilegítimo del pintor. Tratada por el Maestro, con un ejemplar dominio de su técnica, tanto en su ejecución, como en la manera de ocultar a la verdadera persona que se refleja, una vez más, en un espejo, tema tan velazqueño, por otro lado.
Se puede observar que, desde que Velázquez desembarcara en Génova, y tal como le ocurriera en su primer viaje, vuelve a transformar su estilo pictórico, dotándole de la luz que tanta ausencia había tenido, mediante la cual exagera la perspectiva y llega a conseguir la perspectiva aérea. Estas transformaciones estarían vigentes hasta el fin de sus días.
Velázquez regresó a España en 1651, dos años después de su partida. Tras su regreso, Felipe IV lo nombra aposentador real, cargo que le quita gran cantidad de tiempo para desarrollar su labor artística. De hecho, durante esta etapa última, realizará escasas obras, aunque dos de ellas supondrán los mayores éxitos de su vida. Estas obras son Las Meninas (1656) y Las Hilanderas.
Habiéndole sido concedida la Orden de Santiago, a la cual él tanto aspiraba, en 1659, murió el 6 de agosto de 1660 habiendo padecido una larga enfermedad. Fue enterrado al día siguiente con todos los honores de la Orden de Santiago en la iglesia de San Juan Bautista. Su mujer, Juana Pacheco, murió siete días después.

Dali (Un Catalan)

Dali
Salvador Felipe Jacinto Dali nació el 11 de mayo de 1904 en Figueras, pequenia ciudad de la provincia catalana de Gérona catalana situada al norte de España. Era el hijo de Felipa Doménech y de Salvador Dali , notario en Figueras. Decian que su padre era un hombre autoritario y que había provocado la muerte del hermano mayor de Dali, llamado igualmente Salvador, nacido en1901 y fallecido dos años despues. Los padres de Dali fueron muy perturbados; Luego, compararon los dos niños y vistieron Salvador con los vestidos del mayor dandole los mismos juguetes y tratándolo como la reencarnación del hijo difunto y no como un individuo completo.

La escuela de Bellas Artes de Madrid
Su exclusión
En 1922, Salvador Dali entra en la escuala de Bellas Artes de Madrid. Durante su permanencia en la Residencia de los Estudiantes traba amistad con el poeta Federico García Lorca y con el cineaste Luis Buñuel, con los cuales lleva a bien numerosos proyectos artísticos de ante guadia. En primer lugar, inflluenczado por el futurismo, despues por el cubismo en 1925. Fué excluido más tarde durante un año por indisciplina. Durante ese período , los futuristas italianos y Eugène Carrière lo influenzaron; pinta lienzos Cubistas en su cuarto. En aquella época Bretón constitujo, con Picabia, Max Ernst y Man Ray el primer grupo surrealista Parisino. Después de su regreso a la Escuela (en Mayo), se interesa mucho mas al cubismo. Dali era en busca de un estilo capaz de expresar su mas profundo "yo", pero todavia no lo habia hallado.
En abril, 1925 por la primera vez, Lorca, para quien Dali experimenta amistad siente una amistad y complicidad creciente, vive en Cadaqués. Mientras que, en noviembre, la primera exposicion personal de Dali se efectua en la Galería Dalmau de Barcelona, con motivo de la cual Picasso y Miro empezarán a interesarse a sus obras.
En abril, 1926, Dali hizo un primer viaje a Bruselas y a París, visitó a Picasso que fué muy impresionado por los obras que le mostró. Dali fue definitivamente excluido 'voluntariamente' de la Escuala de Bellas Artes, una semana antes los examenes para la obtención del diploma para obligar su padre a satisfacer a sus necesidades de artista, con motivo de seguir sus estudios en París. Dali cumplio el servicio militar en febrero, 1927. Desde esta época, algunas obras los representaron como uno de los famosos del Surrealismo, tal " Él gran masturbador, el espectro del sex-appeal, el fuego lúgubre y persistencia de la memoria".
Encuentro con su musa y separación brutal con su padre
Durante su segundo viaje en París en 1929, con motivo del rodaje de una película Buñuel "Un perro Andaluz", en el cual Dali participi activamente al guion, Miro lo introdujo en el grupo surrealista. por la primera vez, encontro a la jóven rusa Helena Diakonova, Gala , que era la mujer de su amigo Paul Eluard, poeta surrealista. Dali invito la pareja Eluard a Cadaqués en su refugio de su Portlligat. Durante esta corta estancia, , Gala y Dali se enamoraron y Gala tonio la firma decisión : ' no nos separaremos más '. Desde entonces , Gala, no se separará más de Dali. Gala sera el modelo, la musa y la compañera inseparable de uno de los más celebres artistas del siglo XX , lo seguira en todos sus vagabundeos, en Europa y en los Estados Unidos.


En 1930, Dali trabaja a su obra el hombre invisible, que dejara sin acabarla difinitivamente tres años despues. Al mismo tiempo, escribe, ilustra y publica la mujer Visible, que dedica a Gala . Este mismo año, en julio, la revista el surrealismo en el servicio de la revolución publica "Ensueno un texto entre los más importantes de Dali. En noviembre, Dali expone en a la galería de Goemans en París , bajo el padrinazgo de Bretón, obtiene un verdadero exito, consolidando su reputación en el entendimiento del publico y de la critica. Su padre lo echo fuera de casa a causa de su relacion con Gala que no apreciaba. Encontro a su padre, solo al volver de Nueva York en 1948.
En junio, 1931, Pierre Colle organiza para Dali su segunda exposicion Parisina que comportaba particularmente el cuadro que seria la pintura mas celebra de Dali, la persistencia de la memoria; La obra fué presentado otra vez en una exposicion que se podria llamar la primera exposicion surrealista en los Estados Unidos, a Hartford. Organizada al principio de 1932 en Nueva York para Levy, en donde suscito considerable curiosidad en el público neoyorquino. Fué el principio del éxito de sus obras en los Estados Unidos, en donde alcanzará a un insospechado nivel. Dali publica el asno podrido en diciembre, en el cual pone las bases de su método paranoico - crítico.

Gala habíendo divorciado en 1932 ,podía entonces casarse con Dali. El matrimonio civil su hizo en París, al fin de enero, 1934. Aquel año fué por el pintor un año de frenetica actividad, porque presento por lo menos seis exposiciones en París, en Nueva York , en Londres y Barcelona


' La sola diferencia entre yo y un loco, es que no soy loco '.
su encuentro con Freud
En julio, 1936, la Guerra civil estallo en España. Dali había anticipado el conflicto en lPremonición de la guerra civil, y poco despues pintó el canibalismo De otoño. Lorca fué asesinado por los fascistas en Grenada, el 19 de agosto de 1936. Dali se aleja de la guerra y se instala en Italia en intensifica sus nociones sobre el Renacimiento y el Barroco.

' La sola diferencia entre yo y un loco, es que no soy loco '.
"A seis años quería ser cocina. A siete años, quería ser Napoleon. Desde entonces, mi ambición no dejó de crecer como mi delirio de grandeza."

Visita a Freud en Londres en 1938, visita que dio motivo para hacer retratos de Freud, y en los cuales Dali compara el cráneo de su modelo a un caracol. Dali vuelve en Nueva York para exponer en Julien Levy Gallery en 1939. En noviembre, el primer ballet paranoico tuvo lugar en el Metropolitan Opera House, la música creada por Richard Wagner y las decoraciones por Dali.

La segunda guerra mundial
Su estancia en Virginia - Su radiación del grupo surrealista- el pintor se marcha de París por el sur-oeste de Francia.
Desde aquel año, Dali se alejara totalmente del surrealismo. Poco despues, Gala y Dali se marchan de nuevo de europa y se instalan en Virginia, durante toda la guerra. El período Americano de Dali fué muy activo; Alli escribe la vida secreta de Salvador Dal í y trabajoa por el cine, el teatro, la ópera y el ballet . De los años cuarenta , datan obras muy importantes como Autorretrato sflojo con tocino tostado, Cesto de pan. El pintor dandose buena vida y fundando su exito pensando que una nueva clase fortunado se creaba. Coloborando con el Duque de Verdura, Dali realiza su primeras joyas, inspiradas por sus recuerdos nostálgicos del Renacimiento. asi crea un alfiler de oro con esmeralda y alexandrita ' el cisne de Leda ', Despues con ayuda de una pépita de oro, de rubí y diamantes, esmeralda crea ' el corazón real ', despues ' el ojo del tiempo y el reloj de oro ' el elefante espacial '. A continuacion de eses acontecimientos , Bretón denuncio el caracter demasiado 'comercial ' de Dali. En consecuencia, Dali fué excluido del grupo surrealista.
En 1942, las relaciones de Dali con el mundo de la fotografía seran muy fructuosos. El artista se integra perfectamente en la sociadad de Neoyorquina , realiza para la Knoedler gallery numerosos retratos de personalidades Americanas. se nota igualmente su intensa actividad en el dominio del teatro.

Hiroshima y la era nuclear
la explosión de la bomba atómica en Hiroshima marca el principio del período 'nuclear' 'o atómico' de Dali, en 1945.
Despues Dali y Walt Disney empienzan a trabajar al proyecto de una película de animacion, que nunca será llevada a bien. Antes de volver a Europa y de instalaarse definitivamente en Portlligat, en 1948, Dali ilustra del grandes obras entre las cuales Como Ud quiera de Shakespeare. Llegado a ser el pintor mas celebre del momento vuelve a en Europa en 1948 y permanence mucho tiempo en su casa-estudio de Portlligat.
la postguerra
la Historia, la Ciencia y la religión temática de su inspiración
Para Dali comienza una nueva etapa durante la cual sacara su inspiracion esto tirará su inspiración de los grande temas de la tradición occidental. El elemento religioso irrumpe en la obra del pintor en 1949.
Durante el año 1958 y del siguiente, Dali estudia completamente los pintores pasados particularmente la obra de Velasquez así como los temas religiosos y historicos occidentales. También entra en el arte 'óptico', buscando sin cesar efectos e ilusiones ópticos.
La historia y la ciencia son la tematica central de la mayoria de sus obras de gran tamaño grande . Entonces, pinta algunos celebres cuadros : Cristo de San Juan de la Cruz, Galatéa con esferas, Corpus Hypercubus, El descubrimiento de América por Cristobal Colon y la cèna.
El 8 de agosto de 1958 Dali y Gala se casan en la Capilla de los ángeles en España. En Mayo, 1959, Dali visita al Papa Jean XXII en el Vaticano. En diciembre, presenta en el Palais de Glace "l' Ovocipède, medio de transporte revolucionario consistando en una esfera plástica vacia podiendo contener un pasajero.

' El verdadero pintor es el que es capaz de pintar escenas extraordinarias en medio del desierto vacío ' en 1963, el mito trágico de l' Ángelus de Millet sera publicado trenta años después. En Mayo del año siguiente, fué la publicación del diario de un genio. Pues en septiembre, una retrospectiva importante de Dali tuvo lugar en Tokio.
Los acontecimientos de Mayo, 1968
' En donde pasa la revolución cultural debe crecer lo fantástico '.
Ofrecen a Dali la ocasión de escribir su tracto ' mi révolucion actual ', en la cual presenta como virtud la oposición a la cultura burguesa; en el año siguiente, publicará la Metamorfosis erótica, que es las cumbre del método paranoico crítico. Despues reanuda con la publicidad realizando anuncios publicitarios para Perrier sobre el tema de la sed, y parachocolates Lanvin. Por fin, crea un frasco de un kilo de puro cristal recortado y pulido a mano. Fué presantado al publico el 26 de Octubre1983, en el museo Jacquemart-André en París.
Despues Dali se interesa a la olografía. En 1972, una exposicion de ologramas tiene lugar en Nueva York. En agosto de aquel mismo año, Dali anuncia que entrega todas sus obras ( la suyas tanto como las de pintores que posee) al Estado español.
El año siguiente, Dali presenta su primer Chrono - lograma. Luego, en Nueve York, la Knoedler Gallery abre una sala olografica a la manera de Dali.
El 28 de septiembre de 1974 sera la inauguración del Teatro Museo Dali; después de diez años de esfuerzos, Dali obtuvo su museo, un lugar que refleja muy exactamente su visión. Todavia hoy, numerosos son los que la visitan y que son sorprendidos y fascinados por lo que alli encuentran ... La ultima pasión de Dali fué la pintura esstereoscopica en 1975, y presentó su primer obra hyperesrereoscopica en Nueva York en 1978.
Acabar el trabajo sagrado el que ha tanto creado lo imaginario, lo fantástico
Durante la ultima parte de su vida, Dali fué muy honorado, sobre todo en 1972, fué elegido miembro extranjero asociado de la Academia de Bellas Artes del Instituto de Francia. Pero en el punto de vista personal, fueron años tristes por el pintor. Padecia varios trastornos,, Dali y Gala se retablezaban lentamente de una enfermedad contractado durante el invierno, 1981 en Nueva York. Además, Dali se sentia aterrorizado por la muerte. Sentimentalmente, también se encontraba de mas en mas aislado, y su relaciones con Gala se deterioraban sin cesar. Ella sin embargo quedaba el centro del universo emocional del pintor . El 10 de junio de 1982, Gala fallecio en Pubol. Dali fué muy conmovido. el 10 de julio, Dali se marcha hacia el castillo de Pubol, en donde decidió de retirarse. persiguió su actividad de pintor que abandonará definitivamente al principio de 1983, su ultima obra la queue d' Aronde.
En el transcurso de los años siguientes, será la víctima de varios crisis cardiacas, que agravan su salud. Salvador Dali fallecio el 23 de enero de 1989 en la Torre Galatea en Figueras a continuacion de una crisis . Según su voluntad, fué enterrado cerca del teatro-museuo Dali.

Goya (Un Aragones)

Goya
Goya nació en la pequeña localidad aragonesa de Fuendetodos (cerca de Zaragoza) el 30 de marzo de 1746. Su padre era pintor y dorador de retablos y su madre descendía de una familia de la pequeña nobleza de Aragón.
Poco se sabe de su niñez. Asistió a las Escuelas Pías de Zaragoza y comenzó su formación artística a los 14 años, edad a la que entró como aprendiz en el taller de José Luzán, pintor local competente aunque poco conocido, donde Goya pasó casi cuatro años.
En 1763 el joven artista viajó a Madrid con la esperanza de ganar una beca de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, ayuda que no conseguiría ni en esta ocasión ni en 1766, año en que lo intentó de nuevo.
En la capital de España trabó amistad con otro artista aragonés, Francisco Bayeu, pintor de la corte que trabajaba en el estilo académico introducido en España por el pintor alemán Anton Raphael Mengs.
Bayeu (con cuya hermana, Josefa, habría de casarse en 1774) tuvo una enorme influencia en la formación temprana de Goya y a él se debe que participara en un encargo importante, los frescos de la bóveda de la basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza (1772, 1780-1782), y que se instalara más tarde en la corte.
A finales de 1769 Goya parte hacia Italia, donde permaneció aproximadamente hasta junio de 1771. Su actividad durante esa época es relativamente desconocida; se sabe que pasó algunos meses en Roma y visitó Venecia, Bolonia,Génova,Módena y Ferrara, entre otras ciudades.
En mayo de 1771, se presentó a un concurso convocado por la Real Academia de Parma, en el que obtuvo una mención del jurado.
A su vuelta a España, se instaló en Zaragoza, donde realizó los frescos de la bóveda del coreto de la basílica de la Virgen del Pilar y las pinturas murales del oratorio del palacio de Sobradiel (1772).
De 1774 son las pinturas al óleo sobre muro de la iglesia de la cartuja de Aula Dei, cerca de Zaragoza, que ya anticipan el estilo que desarrollará en los magníficos frescos de la ermita de San Antonio de la Florida en Madrid, en 1798. En esta última fecha comenzó a hacer grabados a partir de la obra de Velázquez que, junto con la de Rembrandt, sería su principal fuente de inspiración durante toda su vida.
Hacia enero de 1775 Goya se instaló definitivamente en Madrid en casa de su cuñado, Francisco Bayeu, y comenzó a trabajar para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Los cartones que realizó desde esa fecha hasta 1792 fueron muy apreciados por la visión fresca y amable que ofrecían de la vida cotidiana española. Con ellos revolucionó la industria del tapiz que, hasta ese momento, se había limitado a reproducir fielmente escenas del pintor flamenco del siglo XVII David Teniers. La mayor parte de ellos se conservan en el Museo del Prado, como El quitasol (1777), La gallina ciega (1787) y La boda (1791-1792).
Entre 1780 y 1782, pintó en el Pilar de Zaragoza la bóveda Regina Martyrum, una extraordinaria obra en la que da rienda suelta a su genio pese a la censura de Bayeu y el disgusto de los miembros del cabildo.

La familia de Carlos IV
En 1789 fue nombrado pintor de cámara por Carlos IV y en 1799 ascendió a primer pintor de cámara junto a Mariano Maella. Goya disfrutó de una posición privilegiada en la corte, hecho que determinó que el Museo del Prado de Madrid heredara una parte muy importante de sus obras, entre las que se incluyen los retratos oficiales y los cuadros de tema histórico. Estos últimos se basan en su experiencia personal durante la guerra de la Independencia española (1808-1814) y trascienden la representación patriótica y heroica para crear una salvaje denuncia de la crueldad humana.
Algunos de los retratos más hermosos que realizó de sus amigos, de personajes de la corte y de la nobleza datan de la década de 1780. Entre ellos se encuentran obras como Carlos III, cazador (1786-1788), Los duques de Osuna y sus hijos (1788), ambos en el Museo del Prado de Madrid, o el cuadro la Marquesa de Pontejos (c. 1786, Galería Nacional, Washington); en todos ellos emplea una paleta de colores muy luminosa y un estilo heredero de la pintura Velázquez.
Dos de sus cuadros más famosos, obras maestras del Prado, son La maja desnuda (1800-1803) y La maja vestida (1800-1803). Del año 1800 son también La condesa de Chinchón (Adquirido por el Museo del Prado en el año 2000), uno de los retratos más hermosos y delicados de la historia del arte, y La familia de Carlos IV (Museo del Prado), donde se muestra a la familia real con una sencillez y honestidad muy apartadas de la habitual idealización.
En el invierno de 1792, durante una visita al sur de España, Goya contrajo una grave enfermedad que le dejó totalmente sordo y marcó un punto de inflexión en su expresión artística.
Entre 1797 y 1799 dibujó y grabó al aguafuerte la primera de sus grandes series de grabados, Los caprichos, en los que, con profunda ironía, satiriza los defectos sociales y las supersticiones de la época.
Otras series posteriores, como Los desastres de la guerra (Fatales consecuencias de la sangrienta guerra en España con Bonaparte y otros caprichos enfáticos, 1810) y Los disparates (1820-1823), presentan comentarios aún más cáusticos sobre los males y locuras de la humanidad.
Los horrores de la guerra dejaron una profunda huella en Goya, que contempló personalmente las batallas entre soldados franceses y ciudadanos españoles durante los años de la ocupación napoleónica.

El Tres de Mayo de 1808 en Madrid.
En 1814 realizó El 2 de mayo de 1808 en Madrid: la lucha con los mamelucos y El 3 de mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío (ambos en el Museo del Prado). Estas pinturas reflejan el horror y el dramatismo de las brutales masacres que tuvieron lugar en Madrid durante la guerra a manos de grupos de soldados franceses y egipcios (mamelucos). Ambas están pintadas, como muchas de las últimas obras de Goya, con gruesas pinceladas de tonalidades oscuras matizadas por refinados toques de amarillo, ocre y carmín.
Al finalizar la guerra de la Independencia, Vicente López fue nombrado primer pintor de cámara de la corte y Goya quedó relegado por el estilo más decorativo y amable del pintor valenciano.
El descenso en el número de encargos marcó su evolución a partir de entonces. De esa época son La última comunión de san José de Calasanz (1819, iglesia de San Antón, Madrid), uno de sus principales cuadros religiosos, y la célebre serie de Pinturas negras (c. 1820, Museo del Prado), llamadas así más por su contenido que por su colorido.
Originalmente estaban pintadas al fresco en los muros de la casa que Goya poseía en las afueras de Madrid y fueron pasadas a lienzo en 1873.
Destacan, entre ellas, Saturno devorando a un hijo (c. 1821-1823) y Aquelarre, el gran cabrón (1821-1823). Con predominio de los tonos negros, castaños y grises, constituyen un amarga denuncia de los aspectos más oscuros del ser humano y demuestran que su temperamento era cada vez más sombrío. Este comportamiento se agravó a raíz de la situación política de España durante la primera etapa del reinado absolutista de Fernando VII y el Trienio Liberal (1820-1823), por lo que en 1824 decidió instalarse en Francia.
En Burdeos trabajó la técnica, entonces casi desconocida, de la litografía, con la que realizó una serie de escenas taurinas (La tauromaquia) consideradas entre las mejores de su género.
Aunque realizó una breve visita a Madrid en 1826, murió dos años más tarde en Burdeos, en la noche del 15 al 16 de abril de 1828. Un año antes había pintado La lechera de Burdeos (1827, Museo del Prado), una obra clave en la historia de la pintura que anticipa el impresionismo. Goya no dejó herederos artísticos inmediatos, pero su influjo fue crucial en los grabados y en la pintura de mediados del siglo XIX y en el arte del siglo XX.

Picassso (Un Andaluz)

Picasso
Pablo Ruiz Picasso (Málaga, 25 de octubre de 1881 - Mougins (Francia), 8 de abril de 1973), pintor, dibujante y escultor español más conocido como Pablo Picasso. Inició su aprendizaje en el mundo de la pintura a través de su padre, profesor de Bellas Artes.
Es uno de los grandes maestros del s. XX, quizás el artista que más fama alcanzó fuera del ámbito profesional, ya que existen más de 1500 obras suyas en museos que reciben el nombre de "Museo Picasso". Su nombre completo era Pablo Diego José Santiago Francisco de Paula Juan Nepomuceno Crispín Crispiniano de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso. Quizás lo más trascendente del nombre con el cual se hizo conocido, es que usaba el apellido materno.
Estaba emparentado con el militar español Juan Picasso González. Picasso sentía una gran atracción hacia la cultura Chavín en Perú en la que según él, se basaban muchas de sus obras. Su vida está marcada por las guerras y su estilo supera todos los demás.

Pablo Picasso en 1916
Considerado, junto a Miguel Ángel Buonarroti, la persona que más ha influido en la historia del arte mundial, revolucionó el arte y en especial la pintura durante su larga carrera. Sin duda el artista más importante del s. XX, es también el que cuenta con obras en más museos a lo largo de todo el mundo, además de encabezar el ranking mundial en las subastas de arte. 1905 su paleta hacia los tonos rosas y rojos y culmina en 1906.
En esta época Picasso fue menos trágico y representó escenas de circos, comediantes, etc. Algunas de estas: Familia de Arlequín (1905) y tuvo una obra maestra Gran holandesa. También realizó obras ejemplares como: Retrato de Gertrude Stein (1906), Damiselas de Aviñón (1907). Grandes hitos de su obra fueron "Las señoritas de Avignon", 1907 con este cuadro inicia el cubismo y también revela planteos formales revolucionarios en el arte del siglo XX.
Picasso se alió con el movimiento surrealista en 1925; Bretón calificaba este acercamiento de Picasso como «...surrealista dentro del cubismo...»
Se consideran surrealistas las obras del período Dinard (1928-1930), donde Picasso combina lo monstruoso y lo sublime en la composición de figuras medio máquinas medio monstruos, de aspecto gigantesco y a veces terrorífico. Esta monumentalidad surrealista de Picasso puede ponerse en paralelo con la de Henry Moore.
Con el comienzo de la Guerra Civil Española, Picasso fue nombrado director del Museo del Prado, por el gobierno republicano. En 1937 pintó uno de sus cuadros más famosos, el Guernica, es un alegato contra la guerra y el terror infligido a la población civil durante el bombardeo aéreo alemán sobre Guernica (Vizcaya). En estos años la mayor parte de las obras expresan un sentimiento de angustia, como consecuencia de la problemática situación que se vivía.
Falleció en Notre-Dame-de-Vie (Mougins, Francia) en 1973.